Smile For The Camera
(Sonríe a la cámara)
Here’s the thing
(Así están las cosas)
Capitulo 1Otro soleado día, de medianos de junio, se asomaba por el horizonte que Claire, veía a través de la ventana de su habitación. Apenas eran las cinco y media de la mañana y en San Francisco ya empezaba a amanecer. Claire se había levantado muy temprano, demasiado, pero estaba muy nerviosa, también demasiado.
Ese día, le encargarían el trabajo que tenía que realizar durante el verano, sobre qué, y dónde. Debía hacer un reportaje perfecto si realmente quería llegar a ser alguien en el mundo televisivo.
Ese era el sueño de Claire. Poder trabajar como periodista en algún programa emitido en televisión, informando a la gente, viajando para poder hacer saber a las personas las verdades del mundo. Claire era una chica prudente, ingeniosa, precoz, pero como todo el mundo, tenía sus momentos en lo que eres alguien totalmente diferente a como normalmente. Poco a poco la iréis conociendo. Su pelo era de un castaño medio, largo hasta la mitad de su espalda y con indefinidas ondas. Sus ojos, en cambio eran un misterio, de un tono grisáceo que cambiaba según la luz, y algunos aseguraban, que también según su humor, era genético, toda la familia estaba con lo mismo. Ese día sus ojos tenían un color apagado, combinado con su original gris. Quizás fuera por que aún no había mucha luz, o quizás, porque estaba un poco inquieta y asustada.
A partir de las siete, la familia, empezaba a movilizarse. Su padre tenía que irse a trabajar, su madre llevar a Iris al instituto, y Iris, su hermana pequeña, claro está que debía ir al instituto. Claire, se tomó su tiempo para arreglarse tranquilamente y a eso de las ocho y cuarto, Carter ya estaba delante de la casa, haciendo sonar el claxon de su coche.
Carter era el mejor amigo de Claire desde que ambos coincidieron el primer día en el comedor de la universidad, chocando y haciendo que la comida que llevaban volara por los aires hasta aterrizar en sus cabezas. No era lo que Claire entendía por “hacer amigos”, en ese momento, lo que pensó era que ya tenía su primer enemigo, pero en vez de eso, Carter se echó a reír a carcajadas, lo que provocó que fueran el centro de atención en ese momento, y el hazme reír de las primeras semanas. Alto, de pelo castaño, ojos verdes y, no podía negarse, bastante atractivo. Un chico realmente despreocupado, alocado y excesivamente extrovertido, lo que le daba a Claire rezones para preocuparse por la salud y la seguridad de ambos. Siempre andaba metido en algo, y siempre arrastraba a Claire a la perdición con él. Claire reprochaba las travesuras que Carter organizaba, pero debía admitir, solo para ella misma, que su amigo era lo que le daba emoción a su vida de estudiante.
Claire y Carter, paseaban por el campus antes de que empezara la primera clase del día. Claire revisaba su agenda mental mientras Carter coqueteaba con toda chica que se cruzara en su camino, ya os podéis imaginar.
- Deja de hacer eso, no tienes 15 años. – lo regañó Claire.
- No, pero tengo 21, tampoco hay tanta diferencia. – reprochó el chico.
- ¡6 años! A ver cuando maduras.
- Oye, yo soy maduro cuando quiero. – dijo él tranquilamente.
- Deberías quererlo más de vez en cuando.
- ¿Por qué ese humor, eh, Claire?
- Lo siento, estoy nerviosa.
- ¿¡Por qué!? - exclamó Carter, parándose en secó.
- Por el proyecto, no se que es lo que nos pueden encargar, pero si no es algo que valga la pena, me suicido. – aseguró Claire girándose para ver a su amigo a la cara.
- ¿Debería saber de que estás hablando? – dijo él alzando las cejas y con cara extrañada.
- El proyecto. – Carter frunció el ceño levemente - ¡El trabajo de verano! – El chico se encogió de hombros. Claire bufó y tiró de la camisa de Carter para que continuara andando. – Llevamos meses hablando de lo mismo Carter, este verano nos enviarán algún sitio para hacer un reportaje. Nosotros iremos juntos. Yo como reportera y tú como cámara, ¿recuerdas ahora? - Claire giró la cara hacía su amigo y vió que él estaba distraído mirando a las chicas pasar. – Me encanta el caso que me haces. – dijo sarcástica.
- ¿Mm? – se giró a ver a Claire, y ella como respuesta suspiró y aceleró el paso, dejándolo unos metros por detrás de ella.
Las primeras clases, parecían una eternidad, asignaturas aburridas, ejercicios aburridos, profesores aburridos… hasta que llegó el momento que Claire esperaba.
- Bien, hagamos esto rápido… - el profesor Simons empezó a buscar entre papeles. Era un hombre de unos 40 años largos, siempre bien peinado y afeitado, impecable, un gran profesor, pero con demasiadas cosas en la cabeza. – Vale, aquí lo tengo…
Comenzó a nombrar las parejas, ya acordadas en clases anteriores, el tema y el lugar que el profesor había decidido. Iba diciendo nombre y más nombres. Claire cada vez se ponía más nerviosa. Davis; Claire, era de las primeras de la lista. ¿Por qué no la había nombrado ya? ¡Ah, claro! Scott; Carter. El último, como siempre.
- Scott; Carter y Davis; Claire. – Ambos levantaron la mirada atentos. El profesor Simons, apartó la mirada del papel, y se quitó las gafas, dejándolas reposar sobre el escritorio. – Este tema lo tenía reservado especialmente para vosotros… - anunció con una mirada picará que no le gusto a Claire, para nada. Más bien, se temía lo peor. – Seguro que os gusta. Tenéis que hacer un reportaje sobre… digamos, alguien famoso. Y para eso os iréis, a Londres.
Una vez acabadas las clases, los dos amigos, se dirigieron a casa de Claire, donde encerrados en la habitación de esta, intentaban encontrar la manera de poder ir a Londres.
- ¡Ese hombre está loco! – exclamó Claire, moviéndose de un lado de la habitación al otro. - ¿¡Cómo quiere que viajemos a Londres!?
- ¿En avión? – sugirió Carter.
- ¿Y cómo irás en avión?
- Comprando unos billetes de avión.
- ¿¡Con qué dinero, Carter!? – chilló Claire al borde de un ataque de histeria.
- Ah, bueno, sí, eso es un problema. – la sala quedó en silencio. Carter se puso en pie y empezó a ir de un lado a otro al igual que hacía Claire.
- Tenemos que reunir dinero. – dijo ella.
- ¡Lo tengo! – exclamó el chico con el dedo índice apuntando al cielo, más bien, al techo. - ¡Tenemos que juntar todo nuestro dinero!
- Felicidades Einstein. - Claire adjunto unos pocos aplausos a su sarcasmo.
- Me refería a reunir ahorros, pasear perros, cuidar a viejecitas, hasta podrías lavar coches en biquini. – Su amiga lo fulminó con la mirada – Vale, eso no, pero podríamos organizar un rastrillo.
- ¿Un rastrillo?
- Esos mercadillos que organiza la gente para vender lo que ya no quiere. Por ejemplo… - dijo dirigiéndose a un estante – estos Cd’s, nunca los has escuchado, porqué no te gustan, la verdad, si no te gustan, ¿para que los compras?
- Me los regalaron.
- Estás películas, - prosiguió el chico. - ¡No vas a volver a verlas! Y a partir de ahora, se acabó lo de ser solidaría Claire, la ropa que no quieras, la venderás.
Tres semanas después…
- Vale, si no he contado mal… - Claire le dio un último repaso a sus cuentas – tenemos para los billetes y, como un hotel será muy caro, yo opto por lo de las apartamentos compartidos. Nos saldrá más barato, al fin y al cabo, pasaremos tres meses enteros ahí.
- Bien. – Carter tecleó un poco más en el ordenador. – Apartamento alquilado y billetes comprados.
- Genial. ¿Cuándo nos vamos?
- Mañana.
- ¿¡Qué!? ¡Carter! – chilló Claire atónita.
- ¿Qué? – dijo él sin entender la reacción de su amiga. – Como antes nos marchemos, antes llegaremos, antes empezaremos a grabar, tendremos un mejor reportaje y una nota más alta.
- Sí, es una buena reflexión, ¡pero no tenemos a nadie para hacer el reportaje! – apuntó Claire.
- Bueno, alguien famoso, Inglaterra, ¿a ti que te sugiere?
- No sé a dónde quieres ir a parar, Carter.
- ¡A la Reina!
- Ah, claro… - Claire se puso en pie - Nos presentamos ante el palacio de Buckingham, y les decimos a los guardias: “Disculpen, debemos hacer un reportaje sobre la Reina para aprobar en la universidad de San Francisco, ¿les importaría apartarse?”
- Exacto.
- ¡Hola! ¡Tierra llamando a Carter! ¿¡Hay alguien ahí dentro!? – dijo ella golpeándole la cabeza. - ¡No podemos hacer un reportaje sobre la Reina de Inglaterra!
- ¿Y que tal el príncipe?
- Nada de realeza.
- ¿Y ese actor que le gusta a tu hermana? Em… Ya sabes - Claire negó con la cabeza. – Si, mujer, ese, el vampiro, em…
- ¿Robert Pattinson? – cuestionó ella.
- Sí ese, si no recuerdo mal, es inglés, ¿no?
- Pero ese hombre vive en Los Angeles.
- Entonces no nos sirve. – ambos se quedaron unos segundos callados. - ¿Y qué me dices de ese cantante que te gusta a ti, ese… James Morrison?
- ¡Buena idea! ¡Ahora mismo lo llamo! – Dijo Claire con sarcasmo.
- Oye, yo al menos he dado ideas, pero si a todo me dices que no, no sirve de nada. – se quejó Carter.
- Lo siento, pero todo lo que me dices, son cosas erróneas. – otra vez, la habitación quedó en ese silencio tan incómodo. - ¿Crees que Iris podría ayudarnos?
- ¡Ah, claro! ¡La opinión de una colegiala es más importante que la de un universitario! - refunfuñó Carter.
- Solo digo, ella que se mete en esas webs de cotilleos y eso, a lo mejor sabe algo más que nosotros.
Una vez llegada la noche, la familia Davis, era una familia normal como cualquier otra. Claire subió las escaleras pesadamente. Se dirigió a paso cansado hasta esa puerta que tanto odiaba, llena de advertencias de “Prohibido pasar” y cosas por el estilo. Claire llamó a la puerta, pero no esperaba que su hermana pequeña la escuchara. Así que sin esperar respuesta, entró. Iris ni siquiera se dio cuenta de que su hermana había entrado en la oscura habitación hasta que esta le desconectó el equipo de música de la corriente.
- ¡EH! – se quejó Iris - ¡NO HAS LEIDO LA PUERTA!
- ¡Sí la leo cada día! ¡Y he llamado a la puerta, pero no me has oído! ¡Un día te quedarás sorda! - Iris bufó y volvió a girarse hacia el ordenador, ignorando a Claire - tú música se oye desde la otra punta del pasillo.
- ¡No tienes derecho a regañarme Claire!
- Solo quería preguntarte algo - Claire se sentó en la cama de su hermana. Iris la miró de reojo, esperando lo peor. – Solo, quería preguntarte, si sabes de algún cantante inglés o algo así, que esté en Inglaterra claro.
- No, no se nada. – dijo ella sin quitar ojo de la pantalla del ordenador. – Bueno, ahora que lo pienso, creo que se algo…
- ¿Qué?
- Stacy, me ha prestado un Cd de un grupo inglés, dice que está bastante bien, aunque no se que decirte, yo aún no lo he escuchado. – mientras decía eso, Iris rebuscó en su cartera, hasta sacar de ella un Cd, el cual dejó caer en el regazo de Claire.
Ella lo cogió y miró detalladamente la carátula fijándose en el nombre del grupo. McFly.
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Lo he puesto porque tu me lo has pedido Carito!
Gusta?

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Out of sight, out of mind!
13 Septiembre: McFLY EN Barcelona! ESPECTACULAR!!EN DICIEMBRE VUELVEN A ESPAÑA! WAAAHH!