CAPITULO 1: Meet the other Participants
-¿Estas segura de que harás bien conduciendo este programa? – preguntó Oscar, mientras iban en la camioneta camino a la gran casa que ya estaba esperando a los participantes.
-Si, si, lo estoy – contestó Andy, algo nerviosa, mirando por la ventana, sin quedarse quieta un segundo.
-Si te tranquilizas, tal vez podamos hacer un buen capitulo, ¿no? – suspiró Oscar, ultimando un par de detalles en su cámara.
-¡Llegamos! – exclamó Andy, dando un pequeño salto. Abrió la puerta de la camioneta de un solo tiron y se abalanzo al exterior.
-Ten cuidado, chica, o te correrán de la coordinación, ¿no? – le dijo Oscar, riendo.
-¿Tú crees que lo haré bien? – dijo Andy en su susurro.
Oscar solo sonrío y se puso la cámara al hombro.
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Una chica de casi 1.60 de altura, con el cabello castaño y ojos miel miró su reloj de pulsera. Miró al rededor. Estaba visiblemente molesta. Levantó la vista hacia el London Eye que se erguía sobre ella. Otra vez miro el reloj. 10 minutos tarde...
-¡Hola! – exclamó una voz a sus espaldas. La chica castaña se sobresalto.
-Hola – dijo, un tanto enojada.
-Soy Luu. – continuo la chica que la había asustado, una rubia alta, que hablaba con un acento extraño.
-Ah, hola, soy Celu – dijo la castaña, extendiendo la mano para que Luu la estrechara.
-Parece lindo Londres, ¿no crees? – comentó Luu, mirando todo.
-No sé, no vi mucho que digamos... – Celu se encogió de hombros.
-¿De donde eres? – preguntó Luu, de repente.
-Moscu. ¿Tu?
-Australia. – La chica sonrío de oreja a oreja.
-Allí hace calor... – dijo Celu, casi para si.
-Y en Moscu hay nieve... – Luu siguió sonriendo. – pero, ¿Qué es lo estamos esperando?
-Nada, yo te esperaba a ti. Tenemos que ir a aquí – le mostró un papel con una dirección – a encontrarnos con otros participantes.
oOo
-Hey, ¿tu eres Tamo? – dijo un chico de cabello castaño y unos tremendos ojos azules, acercándose a un chico de cabello pelirrojo, de ojos negros y algo bajito.
-Si, ¿Daniel? – el chico se volteó.
-Ajá, pero dime Danny – contestó el castaño, estrechando la mano de Tamo. - ¡Ah, el Big Ben! Siempre quise verlo...
-Si, yo también... ¿Eres estadounidense, no? Digo, por el acento. – dijo Tamo, mirando el enorme reloj.
-Si, ¿tu?
-Canadá.
-Perfecto – sonrió Danny. – Pero ahora tenemos que irnos a encontrar a otros concursantes.
oOo
-Eh, amiga, Mica, ¿no? – una chica castaña corrió hacia un grupo de personas que estaban en el Hyde Park.
-Si, ¿Caro? – la chica de cabello negro se volteó y la miró de hito en hito.
-Ajá... ¿tú eras la polaca, no? – dijo Caro.
-Y tú la argentina... – contestó Mica, seriamente.
-Si, si, si. ¿A dónde hay que ir ahora?
-A buscar a otros que van a estar en la casa con nosotras.
oOo
-¡HOOLAAA! – gritó un chico rubio, bajito, de ojos azules, saltando sobre uno alto, rubio y de ojos miel.
-Hey, ¿Qué haces? – dijo el segundo, riendo.
-¡Te saludo! – exclamó el primero – Soy Dougie.
-Soy Tom... Si no te importa, podrías bajar de encima mío para que te salude...
-Ah, si, claro, lo siento – Dougie se bajo de la espalda de Tom y estrecharon las manos.
-¿Cómo es Francia? – exclamó Dougie.
-Es... normal, supongo – Tom miro para todos lados - ¿Puedes dejar de gritar...?
-Ah, claro – Dougie rió.
-¿Eres de Canadá, no? – Dougie asintió. - ¿Sabes si hay mas canadienses en el programa? – Dougie lo miró – No, no sabes...
-¡Casi lo olvido! – Dougie se dio un zape en la frente – ¡Tenemos que irnos ahora!
-¿A dónde? – alcanzó a preguntar Tom, pero Dougie lo jaló del brazo y salió corriendo. – Quería quedarme un rato más en la Catedral de Saint Paul...
oOo
Un chico alto y de ojos azules estaba parado en la entrada del British Museum, mientras silbaba ligeramente una melodía.
Junto a el, estaba una chica, parada, mirándolo cada tanto de reojo, de cabello castaño ensortijado y ojos miel.
-Disculpa – dijo la chica - ¿Cómo es tu nombre?
-Harry – dijo él, mirando sorprendido.
-¡Ah, eres el de Real World London! – dijo la chica, con cara de “¡Que torpe que soy!”
-Si, lo soy... ¿Maii? – dijo Harry, aun algo desorientado.
-Si, Maii – la chica le sonrió abiertamente, y le dio un beso en la mejilla. - ¿Cómo no nos dimos cuenta antes?
-Tal vez, estábamos demasiado... ¿distraídos?
-Yo soy muy distraída, en realidad... – sonrió aun mas.
-Si, yo también lo soy.
Ambos se callaron, mirando hacia otro lado.
-Tenemos que ir a buscar a otros participantes – soltó de repente Harry.
-¿Ah, si? – Maii lo miró.
-Si, mejor nos vamos ya.